Crisis de la mediana edad

Crisis de la mediana edad

—Sí, compadre. Así como te estoy diciendo.

—¿En serio? ¿Y de qué edad?

—25 tenía compadre. Lo máximo. Puro lomito fresco y del bueno.

—Sí, me imagino. Me alegro de que tu mujer no se haya enterado.

—Tú sabes cómo es. Uno tiene que andar siempre con cuatro ojos por ahí y más nada.

—Mira, voy a hablarte claro. Esto suena bien, pero yo creo que tú lo que tienes es un problema.

—¡Claro que tengo un problema, compa! El problema es que no tenía una amiga pa’ traértela a ti. ¿No te parece?

—Estoy hablando en serio.

—Ah.

—No es solo esta mujer, es todo. Desde hace un año te estoy sintiendo raro y ya es momento de que lo hablemos. Ese episodio depresivo que tuviste fue un aviso de que tenías que hacer algo con tu vida, pero decidiste hacerte el loco como si nada hubiera pasado. En cambio, estás tapando tu dolor tirándote mujeres y comprando idioteces como la Super Duty que tienes agarrando polvo en la puerta de tu casa. ¿Acaso alguna de esas cosas te ha hecho sentir mejor?

—No, compadre. Te voy a ser sincero, creo que estoy pasando por eso de «la crisis de la mediana edad». No sé muy bien qué es, pero sí te puedo decir que estoy un poco asustado y no sé qué hacer.

—Continúa.

—No sé si es Ana, los niños o el trabajo, pero siento que nada me llena. Compro cosas que me hacen sentir bien por unos días y luego todo vuelve a estar igual. Tengo miedo, y si te digo la verdad, creo que es el trabajo.

—¿Por qué crees eso?

—Es que ya cumplí todo lo que podía cumplir y ¿Ahora qué? Ya hice plata como quería y tengo mi futuro asegurado, pero me siento vacío por dentro. Pensé que mi papá tenía razón con eso de que ser ingeniero era lo mejor que podía hacer, pero ahora veo hacia atrás y me doy cuenta de que él tampoco sabía lo que hacía. Lo peor es que ya es muy tarde para recuperar todos estos años.

—Sí, es tarde para recuperarlos, pero no para vivir los que te quedan por delante. Ya sabes cuál es tu problema, así que ahora solo tienes que trabajar en él. ¿A qué te gustaría dedicarte?

—Bueno, ahora que lo dices, siempre he admirado a Chávez y me gustaría tener una carrera política como la suya.

—Mmmm. ¿Y si probamos con otra cosa? ¿No te gusta la música?

Un comentario en «Crisis de la mediana edad»

Los comentarios están cerrados.

Los comentarios están cerrados.