En los últimos meses he notado grandes mejoras en la organización de mi tiempo y voy a compartir contigo la clave para lograrlo.

Con solo un par de ajustes y un poco de creatividad volverás a sentir que los días alcanzan y dejarás en el pasado la época en que las semanas se te escurrían entre los dedos sin sacarles ningún provecho.

Algunos de los beneficios que he conseguido con este método y que sin duda tú también conseguirás son:

¿Y cómo hacerlo?

El truco

La siguiente palabra es la clave de la gestión del tiempo: prioridades.

Hace unos días empecé a leer Meditaciones, el milenario libro del emperador Marco Aurelio, y ya entiendo por qué es tan alabado.

Este mega-sabio filósofo tenía muy presente la simplicidad de la vida y la enorme cantidad de energía que desperdiciamos al preocuparnos por lo superfluo, lo que no tiene importancia real.

Si hubiera leído este libro hace seis meses quizás me hubiera ahorrado unos buenos dolores de cabeza… Lastimosamente no fue el caso.

Siendo alguien que disfruta estando ocupado, me acostumbré a llenar mis días de actividades muy exigentes pero poco importantes. Algunas de estas eran:

Hace seis meses/un año era la persona más ocupada del mundo. Hoy, con el mismo trabajo y las mismas responsabilidades, me siento más relajado que nunca. Todo gracias a organizar mis prioridades.

El problema con las prioridades es que aunque todos creemos que conocemos las nuestras a la perfección, normalmente no es así.

Piensa en todos tus conocidos que dicen que «la familia es lo más importante» y tienen meses evitando las llamadas de su madre, todos los que aseguran tener entre ceja y ceja perder X cantidad de kilos en los próximos meses y luego te los encuentras en McDonald’s comiéndose una doble Big Tasty a escondidas, los que dicen valorar la estabilidad familiar y tienen dos novias y tres amantes y cómo no, los que aseguran que «el tiempo es el activo más importante» y aun así lo desperdician refrescando el feed de Tik Tok y viendo series de Netflix que ni siquiera disfrutan.

Es fácil pensar en esas personas porque es fácil ver los fallos de los demás, la cuestión está en que todos cometemos este tipo de errores pero es casi imposible notarlos en nosotros mismos.

"El primer principio es que no debes engañarte a ti mismo—y tú eres la persona más fácil de engañar". Richard Feynman. Clic para tuitear

Como dice Feynman, engañarnos a nosotros mismos es lo más sencillo que hay. Nuestra mente es experta convenciéndonos de que tenemos motivos reales que nos impiden hacer lo que deberíamos estar haciendo incluso cuando hemos escuchado los mismos motivos venir de alguien más e instantáneamente hemos pensado «eso es pura paja» (eso es mentira).

Si lo dice alguien más, son excusas. Si lo decimos nosotros, son razones.

Y esto no sucede solamente con casos extremos como ese amigo que «ama la estabilidad familiar» y tiene tres amantes. Este fenómeno de engañarnos a nosotros mismos ocurre en todos los ámbitos de la vida desde la costumbre de no comer vegetales hasta manipular a otros para que hagan lo que queremos.

Ni siquiera nos damos cuenta de lo seguido que lo hacemos y si alguien más nos lo señala, escapamos de la situación diciendo que «por una vez no pasa nada», «no es lo mismo porque tal y tal» o alguna excusa parecida.

Así que el paso cero, justo antes de comenzar a utilizar la estrategia de dos pasos para organizar tu tiempo con creatividad, es sincerarte contigo mismo/a y reconocer tus verdaderas prioridades.

Si piensas que valoras el ejercicio físico pero te das cuenta de que tienes meses sin hacerlo, esa es una señal de que no lo valoras tanto como crees.

Si piensas que solo usas tu teléfono de vez en cuando pero cuando revisas tu tiempo en pantalla semanal descubres que lo utilizas siete horas al día en promedio, esa es una señal de que quizás valoras el entretenimiento más de lo que pensabas.

En el paso cero no es necesario que intentes cambiar tus prioridades a la fuerza. Estas tienen años asentándose en tu mente y estilo de vida y modificarlas instantáneamente será como decir que a partir de lunes comerás solo atún y ensalada por el resto de tu vida: no servirá para nada.

Solo obsérvalas. Hazte consciente de las actividades que más valoras guiándote por tus acciones y si hay alguna que no te gusta, el solo hecho de reconocerla dará inicio al cambio que deseas ver.

Once seen, it can’t be unseen.

(Una vez lo ves, no puedes dejar de verlo).

La estrategia

Si habláramos de una estrategia para mejorar tus finanzas, atacaríamos el problema en dos direcciones: cómo ganar más dinero y cómo desperdiciar lo menos posible.

Ya que el tiempo es limitado y no podemos crear más del que tenemos, esta estrategia se basa únicamente en la segunda parte: cómo desperdiciar lo menos posible.

Alerta: es fácil caer en la idea de que aprovechar el tiempo significa sacarle el jugo a cada minuto de nuestra existencia y que el no hacerlo amerita un castigo sobre nosotros mismos. Esto es peligroso.

Especialmente al principio, cuando somos desperdiciadores de tiempo profesionales y no sabemos ni siquiera qué actividades componen nuestro día, es importante ir con calma y hallar nuestro propio flow.

El poder está en el balance. No debes azotarte si pasas 25 minutos en las redes sociales en lugar de los 15 que tenías previstos como tampoco debes relajarte y seguir desperdiciando tus horas pensando que el problema se solucionará por sí solo.

Como decimos en Venezuela, «ni tan calvo ni con tres pelucas».

Es importante hacer esta aclaración principalmente para personas que se inician en el mundo del desarrollo personal. Individuos que quieren dar un giro de 180º para convertirse en su mejor versión en una semana tras décadas construyendo hábitos poco saludables.

La administración del tiempo puede fácilmente convertirse en una tortura si no tienes cuidado. Lo digo por experiencia.

Está genial que quieras cambiar. Solo tómalo con calma y evitarás frustraciones innecesarias.

Volviendo a la estrategia, imagina que tu rutina diaria es una enorme gaveta que necesitas ordenar para conseguir esa magnífica paz que proporciona el espacio bien organizado. Una vez la gaveta esté arreglada será más fácil conseguir lo que necesitas y reorganizarla cuando sea oportuno, así que en esta primera tanda de administración de tiempo tomaremos un enfoque simple y nos ocuparemos de únicamente dos cosas: organizar la basura y botarla.

Paso #1: organiza la basura

El primer paso es ver donde se esconden esos «ladrones de tiempo» que nos drenan la energía: debes revisar tu día a día.

Para hacer una buena revisión necesitas hacerte consciente de lo que haces desde que despiertas hasta que te acuestas. Al igual que con tus prioridades, no hace falta juzgar si está bien o mal, solo observar. Que las pequeñas actividades dejen de pasar desapercibidas.

Yo solía tener episodios de entre 15 minutos y media hora viendo Instagram con la mente en otro lado. Cuando soltaba mi teléfono y me preguntaba que había estado haciendo todo ese rato, era como si no me acordara.

¿Cuándo te pasó por última vez? ¿Hoy? ¿Justo ahora antes de leer este post? Es más común de lo que parece. El tiempo se nos pasa y no sabemos en qué.

A mí no me preocupaba porque ese era mi «rato de distracción», pero cuando empecé a hacerme consciente de mi rutina diaria, me di cuenta de que tenía más ratos de distracción de los que creía.

¿El resultado? Entre una y dos horas perdidas en la nada. Al llegar la noche sentía que no me había rendido el día y me preguntaba cómo era posible que el tiempo pasara tan rápido.

Luego me di cuenta de que no era solo Instagram sino también WhatsApp, que consume más minutos de los que imaginaba.

También analicé mis actividades «productivas» y descubrí que no me estaban llevando a ningún lado. ¿Por qué hacía todas esas tareas molestas que no resultaban en nada?

Aunque poco a poco fui organizando la basura y me preparé para empezar a botarla, primero tuve que pasar por un proceso de observación que es inevitable para conseguir cualquier objetivo.

Tú deberás hacer lo mismo y no será de un día para otro. Puedes sentarte y apuntar en papel qué haces diariamente, pero si eres como la mayoría, tu idea inicial de lo que haces a lo largo de un día promedio será bastante desacertada.

5 actividades que nos toman más tiempo del que pensamos:

  1. Dormir.
  2. Ver la tele.
  3. Usar nuestro teléfono (campeón de esta categoría).
  4. Videojuegos.
  5. Transporte.

Estas son las cinco cosas que suelen tomarnos entre el 50 y el 200% más del tiempo que creemos que nos toman. Tenlas en cuenta cuando organices la basura y gradualmente ingeniarás maneras de invertir menos tiempo en ellas siempre que sea posible y beneficioso.

Paso #2: Bótala

Una vez te das cuenta de que tienes un hábito negativo, como revisar compulsivamente tu teléfono, es cuando comienza el verdadero trabajo.

Aquí empieza el proceso de des-adicción. Solo cuando eres consciente de tus actividades puedes comenzar a organizar tus prioridades.

Solo cuando eres consciente de tus actividades puedes comenzar a organizar tus prioridades. Clic para tuitear

«¿2 horas de Netflix al día? Voy a probar con solo una y media por esta semana».

«Esto de responder todos los WhatsApps apenas llegan no me está funcionando. Mejor dedico 30 minutos al mediodía y 30 en la noche para responderle a todo el mundo».

Así pasas de ser la persona más ocupada del mundo a una persona relajada y con tiempo. Así empieza tu nueva vida.

«Botar la basura» puede parecer intimidante al iniciar el proceso porque luego de años acostumbrándonos a cierta forma de vivir nuestros hábitos están profundamente asentados.

Un fanático del fútbol podría preguntarse cómo estará al tanto de La Liga si no ve los partidos del Madrid y el Barça todos los fines de semana. Esto le preocupa tanto que la idea de liberar tiempo pierde su atractivo.

No te desilusiones si eso te pasa a ti también. Es normal que al comenzar te preocupe abandonar las actividades que le dan sentido a tu vida y no debes culparte si te cuesta desprenderte emocionalmente de ellas porque con el tiempo pasará una de dos cosas: aprenderás a disfrutarlas invirtiéndoles menos horas o descubrirás que en realidad no son tan importantes para ti como creías.

Así me pasó a mí con el fútbol y por eso puse este ejemplo.

Del mismo modo, así te pasará con alguna actividad que te quita más atención de la que debería, cosa que sucederá lenta y tranquilamente como todos los procesos saludables de la vida.

Todos tenemos tiempo de dónde liberar y si de algo puedes estar seguro/a es de que una vez lo liberes, no habrá vuelta atrás. Disfrutarás tanto de tus nuevos días «largos» que cualquier sacrificio que hayas hecho valdrá la pena.

Aclaratoria: Sé que este no es el caso de todo el mundo. Sí hay personas que trabajan 14 horas al día, tienen 4 hijos y el poco tiempo que les queda libre no les alcanza para hacer todo lo que quisieran, pero por muy real que sea esta situación, es la excepción y no la regla.

De hecho, casi siempre son los más ocupados quienes organizan y disfrutan su tiempo libre mientras los menos ocupados nos quejamos de que el día no alcanza.

Este era mi caso y lo sigue siendo hasta cierto punto, pero como dije al principio del post, la mejora ha sido notable gracias a lo que dice Marco Aurelio acerca de concentrarse en lo importante.

Usa tu creatividad para administrar tu tiempo

El proceso en dos pasos de organizar y botar la basura es efectivo para cualquier persona.

Ahora solo debes adaptarlo a tu situación personal para pasar de ser Don Sin Tiempo a alguien que lee, hace ejercicio, medita, socializa, duerme suficiente, limpia la casa y todavía tiene tiempo para revisar las redes sociales. Si esto te suena bien, esta sección es para ti.

Gran parte de nuestra «falta de tiempo» se debe a que, en realidad, hay muchas cosas que no queremos hacer y las evitamos distrayéndonos con algo más.

Liberar tiempo no se trata solo de eliminar lo que sobra, sino de añadir lo que le está faltando a tu vida para que tenga la sazón que tanta falta le hace.

Es por eso que debes ser creativo y buscar la información que necesitas para poder convertirla en soluciones originales a tu problema de organización.

Ahora que estás leyendo este artículo y posiblemente estás sintiendo emoción por el camino que se presenta ante ti, es justamente el momento de buscar qué libros, youtubers, blogs o influencers de Instagram hablan de la administración del tiempo y también de los hábitos que quieres empezar adquirir.

Si por ejemplo quieres empezar a leer y hasta ahora no lo has hecho porque «no tienes tiempo» (lo que en realidad puede significar que no lo estás haciendo porque no sabes por cuál libro deberías empezar), busca un par de recomendaciones de libros en YouTube y mágicamente el tiempo empezará a aparecer para que puedas leer.

Cuando hay motivación, todo es posible. Si tú quieres leer, trotar o hacer deporte, si de verdad lo quieres, lo harás. Y una de las herramientas indispensables que necesitas para querer hacer algo es esa información que te ayudará a sacarle el máximo provecho a tu esfuerzo y a progresar en lugar de estancarte al principio del proceso.

También deberás ser creativo para organizar tus horarios teniendo en cuenta todas las obligaciones de las que no puedes liberar ni un minuto de tiempo. Sí, sería genial dormir solo cinco horas al día para poder salir a trotar todas las mañanas, pero a menos que seas una persona de 60 años que se duerme a las 9:00pm y se despierta a las 2:00am (por alguna razón las personas mayores suelen dormir menos), este enfoque no te funcionará. Lo abandonarás antes de ver los primeros resultados y volverás al mismo estado de siempre pero con la frustración de haber fallado en tu primer intento.

Por otro lado, sí habrá muchas actividades que podrás hacer más rápido haciendo uso de tu creatividad y como resultado liberarás minutos u horas sin siquiera tener que esforzarte.

Esto es lo que sucede cuando preparas comida para dos días en lugar de uno, cuando consigues una vía más rápida para ir a tu trabajo/universidad o cuando lees un libro de entrenamiento para perros y descubres que puedes sacar a Jack dos veces al día en lugar de tres si cambias el tipo de alimento que le estás dando.

(Claramente, este último ejemplo fue totalmente inventado).

La creatividad es una de las mayores potenciadoras de la administración del tiempo y siendo la herramienta más poderosa que poseemos los humanos, no debemos desperdiciarla tratándose de algo tan importante como esto.

En resumen

Identifica, organiza y elimina la basura.

Aprende a reconocer a los ladrones de tiempo. En ellos está la clave.

Elimina lo que sobre, que seguro es mucho, y luego observa tu situación. ¿Sigues sin tiempo? Quizás te convenga contratar a algún experto para que te ayude a organizarte, pero estos casos son la excepción y no la regla.

Si eres como la mayoría, una buena limpieza de actividades basura será suficiente para recobrar la vida que se te está escapando entre notificaciones push y tareas sin sentido.

Sé creativa/o. Obtén información de las tareas que quieres incorporar a tu rutina diaria y el tiempo que necesitas aparecerá mágicamente. Confía en tu mente como el arma resuelve-problemas más efectiva del mundo y ella te premiará con la vida que deseas.

Yo lo hice y puedo asegurar que en solo unos meses los resultados son increíbles. Es solo cuestión de probar.

¿Qué hábito te toma más tiempo del que te gustaría?

12 respuestas

  1. Amé este artículo con locura.

    Hace unos meses comencé a organizar mi tiempo mejor (me pasaba justamente lo que dices), luego de leer «El monje que vendió su Ferrari» (tremendo libro, de verdad, super recomendado).

    Me pasaba que quería hacer demasiadas cosas al mismo tiempo (soy cantante, modelo, escritora, diseñador gráfico y llevo redes sociales como trabajo 😅) y esto me trajo muchos problemas de ansiedad y estrés. No fue hasta que leí el libro y estuve con las personas correctas, que me di cuenta de cómo son las cosas en realidad: pasó a paso, todo a su tiempo. Hay 7 días en la semana y cada día tiene 24 horas.

    Ahora hago todas mis actividades, llega la tarde y estoy completamente libre! 😹

    La información que das aquí es muy valiosa, muchísimas gracias por compartir. Soy fan ❤️

    1. Y gracias a ti también por compartir tu historia. Con todo lo que haces debes ser una experta manejando tu tiempo 🙂

      Me alegra que te haya gustado el artículo. Saludos!

      Pd.: confirmo que «El monje que vendió su Ferrari» es un librazo.

  2. Como siempre, caí en una publicidad de Facebook. Solo que esta vez, no me arrepiento de haber caído JAJAJAJJA. Qué increíble este artículo, intentaré aplicar lo que dices a ver qué tal:)

  3. Hola Alejandro, también soy venezolano y me ha encantado el toque personal que le haz añadido a tu post; gracias por los consejos, termine en descubrir que duermo demasiado.

    1. Hola, Carlos. Qué bueno que te guste, ese toque personal es lo que hace que otras personas se puedan sentir identificadas. Suerte con tu problema de sueño y si me permites darte una recomendación básica: investiga cuál es tu ciclo circadiano o cronotipo (son lo mismo). Muchas veces dormimos más de la cuenta porque no conocemos el nuestro.

      Saludos.

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