Los 5 hábitos que más me costaron

Los 5 hábitos que más me costaron

Mi top 5

5- Organizar mis comidas

4- Usar menos mi teléfono

3- Hacer ejercicio más allá de los deportes

2- Hablar más despacio

1- Dormir mejor


Todos han sido complicados, pero el sueño fue lo que más me torturó. Especialmente en la universidad.

En esa época me despertaba todas las madrugadas (sin falta) para ir al baño. Normalmente iba dos o tres veces por noche pero no era porque tuviera demasiadas ganas de hacer pipí sino que tenía una manía. Me paraba ante la más mínima presión en la vejiga y muchas veces la sensación no era real.

Creo que el estrés (que siempre afecta el sueño) tenía mucho que ver, pero en ese momento no hacía nada por controlarlo—de hecho ni siquiera sabía que podía controlarlo.

Más allá de eso, siempre he sido dormilón. Creo que dormir es lo que más amo en la vida.

Mi problema nunca ha sido quedarme dormido sino despertarme. Lo normal era que no tuviera mucha energía y quisiera pasar todo el día durmiendo si era posible.

Tuve que aprender y probar muchas cosas para salir de ese estado, pero así como fue el hábito que más me costó, también fue el que más me alivió.

La vida me cambió cuando aprendí a dormir mejor.

Por otro lado está el hablar más despacio: hablar lento es pelúo[1]Pelúo = Difícil cuando no estás acostumbrado.

Lograrlo fue un proceso traumático porque normalmente produce burlas. La gente se ríe cuando no entiende lo que dices y te piden que hables más despacio, pero como no sabes, te enredas y casi siempre terminas peor. Me río mientras escribo esto porque en verdad es bastante cómico, pero en el momento no me hacía ninguna gracia.

Lo bueno de esto fue que entendí muchas cosas. Mi problema iba más allá de la velocidad (también involucraba dicción y tono) y saberlo me ha ayudado a mejorar no solo la forma en que hablo, sino en la que pienso y me expreso en general—más calmado y centrado.

Y hacer ejercicio?

Híper complicado, pero este fue mucho más llevadero… Al menos cuando me enserié con el tema.

A los 16 tuve un primer intento fallido cuando me inscribí en un gimnasio de Maturín con un pana (un saludo a Noguera), pero luego volví a los 19 y me mantengo hasta ahora (25). Ya no voy al gimnasio pero hago más ejercicio que nunca.

Cuando volví al gym a los 19 (historia que cuento en este post) fue distinto porque, primero: empecé muy motivado; segundo: ya tenía algo de experiencia y fue más fácil engancharme construyendo sobre eso; y tercero: descubrí el verdadero poder de YouTube, donde aprendí lo que necesitaba para salir de la ignorancia fitness y empezar a ver cambios notables.

Algo curioso que me ha pasado con el ejercicio:

Mientras más lo entiendo, más me gusta.

Ya ni siquiera lo hago por mi aspecto, lo hago porque lo disfruto. Es uno de mis hábitos favoritos.

Luego está usar menos mi teléfono, que es mucho más reciente pero no menos satisfactorio.

No me ha costado tanto como pensé, pero no puede compararse con el resto de hábitos porque ahora tengo más experiencia adquiriéndolos. Ahora los entiendo mucho mejor que a los 19, cuando empecé en el gimnasio, a los 20-21 cuando empecé a hablar más despacio o incluso a los 23, cuando empecé a intervenir en mi sueño.

La clave ha sido entender que será un proceso largo, cosa que antes no entendía.

De esta forma me he ahorrado toda la autocrítica inicial que producen las ansias por resultados rápidos y, como resultado, he visto resultados más rápido. Es irónico y bueno saberlo.

Disminuyendo el uso del teléfono he recuperado dos cosas fundamentales: mi capacidad de concentrarme y mi tiempo.

Mientras menos uso mi teléfono, más feliz soy. Usarlo no me hacía infeliz, pero sí me ponía intranquilo y me hacía sentirme insatisfecho en general. El no revisarlo compulsivamente ha sido como quitarme un elefante del pecho.

Por último: las comidas

No tan molesto como los anteriores, pero sí bastante exigente.

La comida es un trabajo de todos los días quieras o no. No hay opción de dejarlo para después o ignorarlo por completo.

Es difícil decir cuál de todos estos hábitos me ha ayudado más, pero si tuviera que elegir, diría que el sueño y las comidas son los dos más importantes de todos.

Además potencian los demás hábitos. Con un descanso y alimentación organizadas es mucho más sencillo hacer ejercicio, meditar, estirar, escribir, socializar, entre muchas otras prácticas que traen buenos beneficios. El comer y el dormir son mis bases para todo lo demás.

Claro que todo esto sigue siendo un work in progress[2]Work in progress = Trabajo en proceso. Todavía hay demasiado por mejorar en cada uno de estos cinco hábitos.

Por ahora mis fórmulas son:

  1. Para el sueño: dormir ocho horas un día y al otro diez (intercalado).
  2. Para hablar más lento: simple práctica consciente y constante.
  3. Para hacer ejercicio: experimentar cosas nuevas y apreciar como me siento después de hacerlo.
  4. Para usar menos mi teléfono: apagar todas las notificaciones (excepto email), utilizar WhatsApp como una bandeja de correo electrónico y dejar de seguir todas las cuentas basura.
  5. Para comer mejor: simple organización consciente y constante.

Volveré a este post en uno o dos años a ver en qué han cambiado las cosas.


Pregunté en Instagram cuáles son los hábitos que más les cuestan a cada quien y estas fueron las respuestas:

  • Despertar temprano (más votado). Casi todos sufrimos por el sueño en estos días.
  • Hacer ejercicio/ir al gimnasio.
  • Dejar el azúcar.
  • Ser más organizado, constante y comprometido con las cosas.
  • Comer mejor.

¿Cuál es el tuyo? Elígelo aquí:

El hábito que más me ha costado adquirir es…

Notas

Notas
1 Pelúo = Difícil
2 Work in progress = Trabajo en proceso

Un comentario en «Los 5 hábitos que más me costaron»

  1. Lo del ejercicio me cuesta muchísimo, siento que necesito estar enganchando con un deporte para poder hacer algo, aún no consigo engancharme con algo que no sea jugar fútbol..
    Lo del teléfono.. esto me empezó a preocupar hace meses de hecho hace seis meses cerré mi Instagram y mi Facebook( seis meses más o menos) los abrí de nuevo hace poco y ya ando pensando en cerrarlos de nuevo.. se ve mucho contenido chimbo y siento que le quita mucho tiempo a cosas más productivas! Esto tiene mucha tela que cortar seguro jajaja

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